24/01/19
Cajas negras en los coches
Parece que las cajas negras podrían dejar de ser sólo cosa aviones. La Unión Europea está estudiando su implantación en los coches nuevos para 2021. Este sistema permitiría conocer las causas de un accidente ya que quedarían reflejados los últimos minutos antes de que se produjese.


Reducción de los accidentes

Es una reclamación formulada desde los años 70 en la industria de la automoción. Se trata de que los modelos de nueva fabricación cuenten con un sistema análogo al que poseen los aviones.

La mayoría de los vehículos actuales llevan una caja negra de serie. Se denomina Event Data Recorder (EDR) y es del tamaño de una cajetilla de tabaco. Va conectada a la centralita de los airbag y escondida bajo la alfombrilla del conductor. Cada diez nanosegundos registra la velocidad del coche, la aceleración, los frenazos, el movimiento del volante y la posición de los cinturones de seguridad. Lejos de estar orientadas a mejorar la seguridad vial, los fabricantes de automóviles empezaron a instalarlas para cubrirse las espaldas ante posibles demandas: con ellas pueden demostrar que el airbag saltó cuando tenía que saltar o que el accidente se debió a un fallo humano, entre otras cosas. En caso de choque, el EDR memoriza los últimos cinco segundos de trayecto.

Aún así, con este nuevo dispositivo se conseguiría recopilar multitud de información más que permitiría aclarar las causas más específicamente y evitar que se repitiesen en la medida de lo posible.  El objetivo de la Unión Europea y en concreto de la ACEA –European Automobile Manufacturers Association– es que entre 2020 y 2030 se reduzcan a la mitad tanto las muertes como las lesiones graves en accidentes de tráfico. En concreto, se contempla una cifra de 25.000 fallecimientos menos en un periodo aproximado de 16 años.      


Funcionamiento de las cajas negras


Las cajas negras en los coches funcionarían como un tacógrafo, pero siendo capaces de registrar aún más datos. No solo grabarían la velocidad del vehículo, sino que también nos contarían qué sistemas de seguridad se están utilizando, así como su respuesta. Es decir, las cajas negras podrían ofrecer un relato innegable sobre el funcionamiento del ABS, la velocidad, el uso de los sistemas de retención, de los frenos, del estado del firme, condiciones climatologías externas, etc.

La medida cuenta con que los conductores no serán capaces de desactivar este sistema y que la recolección de datos se utilizará para la prevención de accidentes en todos los países que componen la Unión Europea.

El precio dependerá, como es lógico, de las funcionalidades y características del dispositivo, pero por menos de 500 euros puedes hacerte con una caja negra para el coche. Sin embargo, todo apunta a que posiblemente en no mucho tiempo los vehículos nuevos las equiparán masivamente.