23/11/18
Las consecuencias de quedarte sin gasolina
Si eres de los que siempre espera a quedarse en reserva para repostar, deberías saber cuáles son las consecuencias de quedarte sin gasolina. Cuando te quedas sin gasolina, no solo te expones a recibir hasta tres multas diferentes, sino que, además tu vehículo puede averiarse.


¿Cómo actuar si te quedas sin gasolina?

Aunque lo creas o no, hay personas diariamente le preguntan a Google qué hacer si el coche se queda sin gasolina. Esto es algo que ocurre más veces de las que quisiéramos.

Los vehículos actuales indican con una señal acústica y luminosa el momento en el que nuestro depósito entra en reserva. Cuando esto ocurra, debemos repostar y no intentar apurar la reserva del tanque hasta el final.

Si no has podido evitarlo y te has quedado sin combustible, debes seguir el mismo procedimiento que cuando tienes un accidente de tráfico. El protocolo es proteger, avisar y, por último, socorrer. Lo primera y más ideal es abandonar la calzada para no interrumpir la circulación e incluso dejar el arcén transitable. Después, es muy importante señalizar nuestra posición y avisar a otros vehículos de que nuestro coche está averiado. Lo siguiente sería avisar a la grúa si no tienes acceso a una estación de servicio donde puedas adquirir algo de combustible. Recuerda, todo esto con tu chaleco reflectante puesto.


Las multas por no tener gasolina

El Reglamento General de Circulación no sanciona la falta de combustible como tal, pero sí las circunstancias que normalmente rodean a esta situación. Por ejemplo, estacionar en un lugar indebido o realizar maniobras que pongan en riesgo al conductor o a otros usuarios de la vía está sancionado. Si no consigues estacionar en un sitio adecuado, la sanción será de 200.

Si puedes ir a una gasolinera cercana a comprar carburante para reposta, recuerda que no servirá cualquier recipiente. Solo valen los homologados por la normativa sobre transporte de mercancías peligrosas, que prevé multas de entre 2.000 y 3.000 euros para quienes utilicen garrafas o botellas sin homologar. No merece la pena arriesgarse: no son caros y los venden en las propias gasolineras.


¿Qué le ocurre a tu vehículo cuando no hay gasolina?

Cuando el depósito se vacía de golpe, el motor se para y desaparecen la asistencia a la dirección y los frenos, de modo que mientras el conductor logra detenerlo del todo, el vehículo se convierte en un elemento sin excesivo control y capaz de motivar situaciones de riesgo. Tu coche empezará a andar a tirones y se acabará quedando parado.

Los problemas no terminan aquí. A menos para los coches de gasóleo. Uno de gasolina se pondrá en marcha de nuevo en cuanto reciba combustible suficiente, pero en un diésel tal vez sea necesario purgar el circuito, por lo que no quedará más remedio que llevar el coche al taller. Un motor diésel al quedarse sin combustible corre el peligro de que los inyectores se obstruyan. Las impurezas se acumulan en el fondo del depósito, y si el nivel de combustible baja en exceso o queda totalmente vacío los inyectores podrán obstruirse. Es por ello que, de manera obligada, tendremos que pasar por el taller. En ese caso, podrías contar con los servicios de nuestra red de talleres Vialider.